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Consejos para evitar el calor en las oficinas

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¿Sabes cómo hacer frente al calor en el trabajo? Mantener una buena temperatura corporal es la clave para evitar episodios de apatía, somnolencia y astenia tan frecuentes en verano.

El calor provoca cambios físicos en nuestro cuerpo que afectan a la salud, como bajadas de tensión, calambres musculares, hinchazón de las extremidades, etc.; pero también afecta a nuestro ánimo y productividad, propiciando la desmotivación y haciéndonos sentir menos capaces de cumplir los objetivos.

La buena noticia es que ¡todas estas consecuencias se pueden evitar! Compartimos contigo esta estrategia integral para combatir los efectos del verano en la oficina.

Usa la ropa adecuada

El cuerpo tiene la capacidad de regular su temperatura, pero para que pueda hacerlo es necesario vestir ropa transpirable: utiliza tejidos finos como el algodón y el lino, y preferiblemente en colores claros.

Si hay un código estricto de vestimenta en tu oficina, habla con el responsable para adecuar el código a cada época del año. La elegancia no está reñida con la salud, pero llevar una chaqueta con 30 grados de temperatura no transmite seriedad, sino incapacidad de adaptación.

Cuida la alimentación e hidrátate

Mantente hidratado sin abusar de los refrescos: el agua es tu mejor aliado, no aporta calorías ni fuerza el riñón. Deja el resto de las bebidas para los descansos, lo ideal es que no estén demasiado frías ni tengan gas.

Huye también de las comidas copiosas, ralentizan el metabolismo y te harán sentir pesado…el verano es la mejor época para a las ensaladas, las sopas frías, la verdura, etc. La fruta es ideal como tentempié a media mañana.

¿Cómo gestionar el aire acondicionado?

Durante la época estival, la temperatura recomendada por el Instituto Nacional de Seguridad de Higiene en el Trabajo (INSHT) en la oficina debe situarse entre los 23°C y los 26°C. Las temperaturas inferiores o superiores, así como los cambios bruscos pueden generar estrés térmico en los empleados.

Enciende el aire acondicionado solo cuando sea necesario, evita que el flujo de aire impacte directamente sobre los puestos de trabajo, y toma medidas como cerrar las puertas y ventanas, y usar estores o persianas para evitar la transferencia de calor desde el exterior.

Otras formas de enfriar la oficina

Además del aire acondicionado hay otras formas de mantener a raya el calor:

  • Haz que circule el aire con un ventilador, consume menos energía que el aire acondicionado, y la corriente cruzada ayuda a refrescar el ambiente.
  • Disponer de un buen aislamiento es fundamental tanto en invierno como en verano, invierte en soluciones aislantes que mejorarán la oficina en todas las épocas del año.
  • Apagar las luces si no son necesarias, y utiliza bombillas de bajo consumo que no emiten apenas calor.
  • Las plantas y los elementos biofílicos, como las fuentes de agua, ayudan a refrescar el ambiente y aportan otros muchos beneficios para la salud de los empleados.

Los descansos son importantes

Tomar pequeños descansos de forma periódica mejora la capacidad de concentración, los cambios de postura permites al cuerpo recuperar la capacidad de aclimatarse, mejoran la circulación, y evitan edemas.

Sigue estos consejos para que el verano sea una época de disfrute incluso en la oficina, y el calor no arruine tu capacidad de trabajo.  Y aunque trabajes en el interior de una oficina, recuerda cuidarte: ¡utiliza crema solar!

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