Muchas oficinas han incorporado zonas de descanso sin una reflexión real sobre su uso. El resultado suele ser el mismo: espacios infrautilizados que no mejoran ni el bienestar ni la productividad. En un contexto de oficina flexible, diseñar correctamente las zonas de descanso se ha convertido en un factor clave para crear entornos de trabajo más humanos y eficientes.
El error más común al crear zonas de descanso en oficinas
Uno de los errores más habituales es pensar que una zona de descanso se resuelve únicamente incorporando asientos informales sin definir su uso. Este planteamiento suele dar lugar a espacios poco utilizados, donde no queda claro si el objetivo es relajarse, conversar o simplemente cambiar de ambiente.
Además, cuando el mobiliario no aporta confort real o el entorno no ofrece cierta intimidad visual y acústica, el descanso se ve limitado. Las zonas de descanso eficaces requieren una combinación equilibrada de ergonomía, sensación de recogimiento y flexibilidad de uso.

Qué debe ofrecer una zona de descanso en una oficina flexible
El primer criterio es el confort físico y la ergonomía. Las zonas de descanso no sustituyen al puesto de trabajo, pero sí deben permitir una pausa cómoda que ayude a liberar tensión. En este tipo de espacios, las butacas envolventes o los asientos tapizados favorecen posturas más relajadas sin perder estabilidad. Un ejemplo de este enfoque es la butaca In out Office, diseñada para ofrecer intimidad visual y acústica, así como un alto grado de personalización, lo que permite adaptarla a distintos estilos de oficina y necesidades de uso.
En zonas más informales, donde se busca un descanso activo o una desconexión breve, piezas que introducen movimiento pueden aportar una experiencia diferente. El columpio para oficinas responde a esta lógica, añadiendo un componente lúdico que rompe con la monotonía del entorno laboral y favorece una pausa mental distinta a la habitual.
El segundo criterio es la intimidad visual y acústica. En oficinas abiertas, reducir el impacto del ruido es fundamental para que el descanso sea efectivo. El uso de soluciones específicas como los biombos Noray permite crear microespacios más tranquilos dentro de la oficina. Gracias a sus materiales absorbentes y a su versatilidad, ayudan a delimitar zonas de descanso sin perder flexibilidad ni coherencia con el diseño general.
La flexibilidad de uso completa este enfoque. Las zonas de descanso actuales deben poder adaptarse a distintos momentos del día y a diferentes formas de utilización, desde una pausa individual hasta una conversación informal o una breve sesión creativa. Por eso, el espacio debe configurarse con mobiliario versátil que permita reorganizarlo fácilmente según las necesidades del equipo.

Tendencias actuales en zonas de descanso: del resimercial al diseño centrado en la persona
El diseño resimercial ha ganado protagonismo en los espacios de trabajo, especialmente en las zonas de descanso. La incorporación de textiles agradables, formas orgánicas y una estética más cercana al hogar contribuye a crear entornos acogedores donde el empleado se siente más cómodo.
En este tipo de espacios encajan piezas como el puff Brisa, que refuerzan esa sensación doméstica gracias a sus tejidos y a una estética amable, alineada con una visión más humana del entorno laboral. Este enfoque no busca replicar el hogar, sino trasladar algunas de sus cualidades para favorecer la desconexión y el bienestar.
Este planteamiento se completa con una visión del diseño centrada en la persona, donde el mobiliario se adapta al usuario y no al revés. La ergonomía, la personalización y el confort ambiental son factores que refuerzan esta tendencia y mejoran la experiencia global del espacio de trabajo.

Zonas de descanso también pensadas para colaborar
El descanso en la oficina no siempre implica aislamiento. Cada vez es más habitual que las zonas de descanso integren espacios para la colaboración informal. En este contexto, las mesas dejan de ser exclusivas de las salas de reuniones y se incorporan a áreas más relajadas.
Un ejemplo de esta tendencia es la mesa MUVIT, que cubre las necesidades de espacios dinámicos ofreciendo múltiples configuraciones. Puede funcionar como mesa colaborativa, de reuniones u operativa. Su diseño cuenta con ruedas o con niveladores, y está disponible en diferentes colores.

Del mismo modo, soluciones más versátiles como la mesa NOVA WOOD, llaman la atención por su diseño y opciones de personalización. Cuenta con regulación de altura, pudiendo integrar además televisores o pizarras de escritura. En su tablero, encontramos diferentes opciones de electrificación para facilitar la conexión de los equipos electrónicos. Puede configurarse con ruedas para poder trasladarla con facilidad al lugar que se quiera de la oficina.

Biofilia y acondicionamiento acústico: bienestar que se percibe
La integración de elementos naturales es uno de los pilares del bienestar en las zonas de descanso. Materiales orgánicos, vegetación y una paleta cromática inspirada en la naturaleza ayudan a crear ambientes más equilibrados y agradables.
Cuando este enfoque se combina con un correcto acondicionamiento acústico, el espacio gana en confort y calidad ambiental. El resultado son zonas de descanso que no solo se perciben como agradables a nivel estético, sino que realmente facilitan la desconexión y la recuperación mental durante la jornada laboral.

Diseñar zonas de descanso eficaces es una decisión estratégica
Las zonas de descanso ya no son un elemento accesorio dentro del proyecto de oficina. Cuando están bien diseñadas y equipadas con el mobiliario adecuado, influyen en el bienestar, en la interacción entre los equipos y en la percepción global del espacio de trabajo.
En LAMBDA3, las zonas de descanso se abordan como parte de un proyecto integral, donde piezas como la butaca In out Office, el columpio para oficinas, el puff Brisa, las mesas mesa MUVIT y NOVA WOOD, o los biombos Noray se integran con criterio, respondiendo a necesidades reales y a una forma actual de entender la oficina flexible.

