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Buck de cajones vs. taquilla

Buck de cajones vs. taquilla

Buck de cajones o cajonera, es un elemento sobradamente conocido que si bien ha dado mucho servicio a lo largo de años, ahora parece empezar a ser desplazado por un nuevo concepto, la taquilla ¿conoces sus ventajas?

Ambos tienen admiradores y detractores, y nosotros aquí vamos a intentar que vuestra decisión sea la ideal para organizar vuestro espacio de trabajo.

El buck de cajones ha sido una pieza clave durante muchos años como elemento indispensable para tener a mano de forma rápida, la documentación e información de uso diario, incluso la más delicada y confidencial, ofrecía al usuario un lugar de privacidad que con el tiempo se convertía en una posesión que rondaba más lo personal que lo laboral, “es mi cajonera” cerrada con llave y sin ninguna otra copia más que la del usuario.

Actualmente, con la digitalización de las empresas y una disminución exponencial de documentos impresos, este elemento, aunque sigue utilizándose, parece que empieza a vivir su ocaso, su uso ya casi residual, se destina más para guardar objetos personales que para otra cosa, lo que en nuestra opinión lo hace poco rentable, si bien es cierto que esta vieja compañera también está haciendo todo lo posible por modernizarse, se han sacado nuevas series con medidas más pequeñas para reducir el espacio que ocupan bajo las mesas, hay más opciones a la hora de elegir materiales, se le incorporan cojines tapizados en llamativos colores, para poder ser utilizados como asiento ocasional a la hora de que un invitado pueda interactuar con el usuario de la mesa, etc.

Si tenemos en cuenta el uso + precio + espacio que ocupa según el valor el m2 de suelo en oficinas, posiblemente su rentabilidad sea escasa, máxime teniendo en cuenta que estos espacios tienden a ser cada vez más globales, colaborativos y sin puestos asignados, zonas muy abiertas sin obstáculos para el confort y la creatividad.

La taquilla, no se inventa ahora, se rescata, se moderniza, se innova, se saca de los vestuarios y se adapta a las necesidades reales de los espacios, se customiza para formar parte esencial de la decoración y aportar entidad a las empresas.

Se convierten en un lugar de aterrizaje de nuestros objetos personales, a la vez que en un canal de comunicación, o un punto de paquetería, dependiendo de las necesidades de cada centro de trabajo, y el objetivo de las mismas. Los usuarios pasan a tener mucho más espacio debajo de sus mesas de trabajo y en la perspectiva total de la superficie la sensación de espacio y limpieza es mucho mayor.

La ocupación de espacio de este elemento es casi residual al ir montadas en altura y adaptadas a cualquier tipo de hueco existente o creado para tal uso, con estéticas personalizadas y atractivas, y distintas opciones o medidas en su configuración, puerta cerrada, puerta corte buzón, puerta tipo gaveta extraíble, etc.

Además los fabricantes están apostando fuertemente por este artículo y su modo de instalación ofrece muy variadas opciones, desde la más típica con apoyo sobre pared, a usadas como divisiones entre espacios, o como elementos finales de los puestos de trabajo con distintas alturas según la necesidad o la cantidad de usuarios, esta opción e ideal ya que se consigue una doble funcionalidad, tener muy a mano el lugar de almacenaje y la delimitación de pasillos.

¿Cuál es la opción que más te convence?

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