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Ventilar en inverno frente al COVID-19: ¿cómo tener una oficina ventilada?

La tercera ola del Covid llega en pleno invierno, con temperaturas bajo cero durante las noches en muchos puntos de España, y con la necesidad simultánea de mantener las oficinas ventiladas para evitar contagios. 

Tras casi un año de pandemia mundial, la necesidad de readaptar y reinventar las oficinas para hacer frente a los desafíos de la Covid 19 sigue vigente, y aunque todos los esfuerzos mundiales se están centrando en acabar con la pandemia, el mundo no volverá a ser el mismo. La concienciación sobre las enfermedades contagiosas a través del aire, y la constatación de la pérdida de vida humanas y del desastre económico que pueden ocasionar, han cambiado radicalmente las necesidades de los espacios de trabajo. 

Contar con una ventilación adecuada y garantizar la salubridad del aire en las oficinas es el reto actual, una necesidad que tiene varias soluciones posibles, en función de las circunstancias y del tamaño de cada oficina. 

Ventilación natural 

La ventilación natural consiste mantener abiertas las ventanas generando una corriente para que el aire del interior se renueve periódicamente. Es sin duda el método más económico, pero también el más complicado en invierno. 

El frío del aire exterior obliga a los empleados a trabajar con el abrigo puesto, y además existe el riesgo añadido de catarros, que pueden confundirse con la Covid-19 y viceversa. 

Medidores de CO2

¿Cómo podemos saber si estamos ventilando lo suficiente? Los medidores de C02 son la mejor forma de medir la renovación del aire. Estos aparatos miden las partes por millón de CO2 en el aire, un indicador que muestra cuánto aire ha sido respirado previamente por otra persona en la oficina. En la calle los valores normales son de 400 ppm, y lo recomendable es que las oficinas permanezcan por debajo 700 ppm para reducir el riesgo de contagio. 

Estos aparatos se deben colocar alejados de las ventanas para que proporcionen lecturas ajustadas a la realidad del aire de la oficina. 

Sistemas de climatización 

Muchas oficinas ya disponen de un sistema de climatización, lo importante en este caso, es que el sistema permita la renovación del aire mediante una toma exterior con suficiente caudal, y que el funcionamiento del aparato no se base únicamente en la recirculación. 

El caudal adecuado de aire para evitar los contagios es de 12.5 litros por segundo y por ocupante. La reducción de aforos y el teletrabajo pueden ayudar a conseguir este objetivo. 

Filtros HEPA

Los filtros HEPA (High Efficiency Particulate Air) son filtros de aire con la capacidad de eliminar las partículas que flotan en él. Estos filtros son capaces de neutralizar el 99.9% de las partículas superiores a 3 micras de tamaño, mientras que el SARS-CoV-2 tiene un tamaño de 500 micras, por lo que resultan muy eficaces. Sin embargo, hay que tener en cuenta que dependiendo del tamaño de los filtros variará la capacidad de filtración del aire. 

Si te estás preguntando cuál es el mejor método entre todas las opciones disponibles que hemos visto, lo más probable es que la respuesta sea una combinación de varios de ellos, dependiendo de las circunstancias de tu oficina. Por ejemplo, una opción razonable sería incorporar filtros HEPA al sistema de climatización con renovación de flujo -que además evitan el polvo y la contaminación -, medir el CO2 para asegurar la correcta renovación del aire, y ventilar en los momentos puntuales en los que la capacidad de los sistemas no sea la suficiente debido al aforo.  

¿Qué sistemas crees que funcionarían mejor en tu oficina?

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