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Cómo Elegir una Silla de Escritorio

Disponer de una silla de oficina adecuada a tus necesidades es una cuestión de salud. Por eso, la ergonomía debería ser el primer criterio para empezar a elegir entre los miles de modelos de silla de oficina disponibles.

Afortunadamente la estética y el mobiliario de oficina ergonómico son totalmente compatibles, por lo que podrás encontrar fácilmente varios modelos que conjunten con tu mesa de oficina y con el resto del mobiliario de oficina, sean del estilo que sean.

La espalda es la principal fuente de lesiones

Tómate un segundo para calcular cuántas horas al día pasas sentado en la silla de oficina. Durante todo ese tiempo, la postura del cuerpo está influenciada por el tipo de silla de oficina del que dispongas.

Aunque puede parecer que estar sentado es una postura natural, en realidad el cuerpo humano no está diseñado para pasar mucho tiempo frente a una mesa de oficina. Una silla de oficina ergonómica ayuda a equilibrar la postura, evita los dolores musculares que son más frecuentes en la zona lumbar y en los hombros, mantiene el flujo de sangre activo, y protege las articulaciones y los músculos de sobrecargas.

La encuesta nacional sobre las condiciones de trabajo en España realizada en 2015 muestra que los trastornos musculoesqueléticos son los problemas más habituales de salud en los trabajadores:  las dolencias localizadas en cuello-hombro-brazo-mano, y las dolencias de espalda tiene una incidencia del 45% y 46% en la población trabajadora. ¡Casi la mitad de la población sufre de problemas de espalda!

Qué se debe tener en cuenta a la hora de elegir una silla de escritorio

El mobiliario de oficina ergonómico permite regular la altura para que puedas adoptar una postura idónea. Además de en esta característica básica, conviene fijarse también en las prestaciones que ofrece la silla de oficina en cada uno de sus componentes:

El respaldo

Además de ser regulable para adaptarse a tu altura, debe cubrir toda la espalda para proporcionar un buen apoyo, y contar con una pequeña protuberancia en la parte inferior para reforzar el apoyo de la curvatura lumbar. Si vas a pasar muchas horas en la silla de oficina, lo ideal es que sea basculante, para que puedas cambiar la posición del cuerpo sin forzar la musculatura Y, aunque no es imprescindible, si cuenta con un reposacabezas éste te ayudará a relajar la musculatura del cuello cuando lo necesites.

El asiento

Un asiento cómodo no puede ser nunca demasiado justo, es necesario que cuentes con espacio suficiente a los laterales para sentirte holgado. En cuanto a la altura, el asiento se debe regular de forma independiente al respaldo, para evitar que se comprima la zona del abdomen.

Un buen asiento, además tendrá una curvatura en la zona exterior para evitar la presión sobre la parte trasera de las rodillas, este detalle ayuda a evitar una mala circulación sanguínea.

Los reposabrazos

Los reposabrazos deben ayudarnos a formar un ángulo de 90 grados con los codos sin tener que mantener la tensión. Para ello, es aconsejable que sean regulables en altura, y también que se puedan regular en distintos anchos de la silla para evitar que presionen las caderas.

Es importante tener en cuenta que los reposabrazos no deben impedirnos acercarnos lo suficiente a la mesa de oficina, si esto ocurre, es probable que la mesa de oficina no tenga la altura adecuada para nuestra estatura.

La base

Las ruedas convierten cualquier mobiliario de oficina en un elemento mucho más funcional y versátil. Asegúrate de que cuente con al menos 5 puntos de apoyo y los materiales sean de calidad.

El tapizado

Aunque el tipo de tapizado depende en gran medida de las preferencias personales, lo ideal es optar por materiales transpirables y duraderos que alarguen la vida útil de la silla.

Si sigues estos consejos para elegir tu silla, pronto se convertirá en tu elemento favorito del mobiliario de oficina ¡Tu cuerpo notará la diferencia!

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