C/Laguna de Cameros 8, 28021 Madrid

El teletrabajo y conciliación: cómo evitar que el trabajo se convierta en un miembro más de la familia

teletrabajo y familia

El teletrabajo se ha convertido en algo habitual a raíz de la pandemia mundial de COVID -19. Las empresas se han dado cuenta de que la flexibilidad del teletrabajo reporta de manera positiva en el desempeño de los trabajadores.

Además, una vez que han sido superadas las incertidumbres técnicas y los problemas lógicos de organización que se dieron en casi todas las empresas durante los primeros meses de teletrabajo, ahora parece que solo tiene ventajas… ¿pero es así realmente como lo viven los empleados?

En España el paso del trabajo presencial al teletrabajo no se ha dado de una forma progresiva y programada, sino que ha sido un cambio abrupto y obligado en la mayoría de las ocasiones. Esta circunstancia ha provocado que muchos empleados y empleadas acostumbrados a trabajar en la oficina sufran problemas y frustraciones derivadas de la nueva forma de trabajo, a pesar de que también aprecien sus ventajas.

Resulta natural que, tras estar toda la vida gestionando el trabajo fuera de casa, haya un periodo de adaptación necesario a la nueva normalidad. Sin embargo, encontrar el equilibrio perfecto entre el teletrabajo y la conciliación familiar no siempre es tan sencillo e intuitivo como puede parecer en un principio. Si te sientes identificado o identificada con esta situación no te preocupes, es perfectamente normal.

Queremos ofrecerte algunas pautas para que el trabajo dentro del domicilio no se convierta en una cárcel dorada que acabe afectando tanto a tu familia como a tu rendimiento laboral.

Cómo evitar que el teletrabajo se convierta en parte de tu familia

La primera regla del teletrabajo es disponer de un espacio propio y adecuado en el que poder desarrollar tu labor: invierte en una zona con mobiliario de oficina ergonómico y adaptado a tus necesidades, y mantén la rutina de trabajar en él. Así, cuando estés en ese espacio todo el mundo sabrá que estás trabajando.

El segundo paso es establecer una rutina de horarios en la medida de lo posible. Aunque el teletrabajo te ofrezca flexibilidad ante los imprevistos, la organización es necesaria para ser productivo y para tu propia salud mental. Reserva una franja horaria sin interrupciones para el trabajo que requiere de mayor concentración, y planifica las tareas más ligeras para los momentos en los que debas conciliar.

La comunicación, tanto con tu jefe como con tus empleados y con tu familia es imprescindible. Establece límites -aunque no sean rígidos -y haz saber a todo el mundo en qué momento pueden contar contigo y para qué tipo de tareas.

Teletrabajar no significa poder hacerse cargo de todas las tareas domésticas, el cuidado permanente de los hijos y del trabajo todo junto y en el mismo tiempo. Para poder compaginar tus roles es necesario que no recaiga todo el peso sobre ti por el hecho de teletrabajar.

Recuerda: asegúrate de contar con un espacio adecuado, establece límites, adopta rutinas, cuídate como si fueras a la oficina, ofrece a cada ámbito de tu vida el espacio y el tiempo necesarios, y acuérdate de disfrutar en tus momentos de descanso.

¡A teletrabajar también se aprende!

Entradas relacionadas

Dejar un comentario

Preferencias de Privacidad
Cuando visita nuestro sitio web, puede almacenar información a través de su navegador de servicios específicos, generalmente en forma de cookies. Aquí puede cambiar sus preferencias de privacidad. Tenga en cuenta que bloquear algunos tipos de cookies puede afectar su experiencia en nuestro sitio web y los servicios que ofrecemos.